Palabras a la medida

Ahe volvió a empezar, sin levantar la barbilla. «Este escudo es redondo y se le ven las vetas. Esta lanza es de juguete y tiene la punta acolchada. Sirven para jugar a inventar historias».

Tao volvió a mirar la punta roja. Sin los alardes, los juguetes seguían siendo bonitos. Ahora la presentación contaba cómo eran de verdad. Los dos permanecían enteros en sus soportes.

Hay contradicción cuando dos afirmaciones se oponen y no pueden ser ciertas al mismo tiempo. Ahe recordó pensar antes de hablar, para que su siguiente frase no deshiciera la anterior. La verdad no necesitaba prometerlo todo.

Adaptación de la fábula china de Han Feizi y del vídeo de esta serie. El puesto de juguetes, los personajes y el final son una versión infantil. Las dos posibilidades solo se razonan: no se hace ninguna prueba y ambos juguetes permanecen intactos en sus soportes.