O supongamos que no puede atravesarlo
01Ahe dice: Ninguna lanza puede atravesar mi escudo.
02Ahe dice: Mi lanza puede atravesar cualquier escudo.
Entonces la afirmación 02 sería falsa. Eso no demostraría que la 01 sea verdadera.
«¿Y si no pudiera atravesarlo?», preguntó Tao. El abuelo asintió. Era otro supuesto, no un resultado que cambiaba de pronto ni dos resultados ocurriendo a la vez.
Ahe miró su lanza. Entonces existiría un escudo que no podía atravesar. Ya no podría decir que atravesaba cualquiera. Su segunda afirmación también era demasiado grande.
«No basta con elegir la respuesta que me guste», dijo Ahe. «Exacto. Las dos afirmaciones no pueden ser ciertas a la vez», respondió el abuelo. No habían probado la resistencia de los juguetes, sino encontrado el conflicto entre las palabras.