Primero, lo que dice del escudo
01Ahe dice: Ninguna lanza puede atravesar mi escudo.
Ahe abrió la mano hacia el escudo. «¡El mío es el más resistente! Ninguna lanza puede atravesarlo». Levantó un poco la barbilla, como si hablar así reforzara el borde.
Tao observó las vetas de la madera y luego a Ahe. No había oído solamente «resistente». Ninguna lanza incluía incluso las que él jamás había visto.
El abuelo Song esperó. El escudo seguía quieto en su soporte. Satisfecho con aquella presentación tan magnífica, Ahe miró la lanza de juguete.